¡ÁNIMO MÉXICO! ¡SI SE PUEDE!

OposiciónMéxico
Virus

RELATIVISMO POLÍTICO

Rafael Lagos Inoriza

¿Tiene miedo de que usted o algún familiar se contagie de Coronavirus?

¿Está usted pendiente de toda la información oficial, noticias, WhatsApp, memes y todo lo relativo a la pandemia?

¿Tiene la sensación de que el gobierno actuó tarde para evitar que el virus entrara a territorio nacional por medio de viajeros que venían del extranjero y no fueron detectados o aislados en su momento?

¿Está usted siguiendo las recomendaciones de otros países en cuanto a guardarse lo más posible en casa, no ir a trabajar y no enviar a los niños al colegio?

¿Está de acuerdo en que las instituciones educativas deben esperar hasta el próximo viernes 20 de marzo para cerrar?

¿Ha hecho compras de pánico o está pensando hacerlas?

¿No sabe qué más puede hacer?

¿No sabe qué va a pasar en las próximas semanas y meses?

¿Tiene miedo de sufrir y morir de Coronavirus?

Si usted comparte todas o la mayoría de estas preguntas, entonces el gobierno no está haciendo eficientemente su trabajo.

Estoy seguro que yo estoy igual que usted, porque no somos expertos, porque no tenemos experiencia más allá de la vivida con el virus H1N1. Si es así, si usted no es de los que está tranquilo en estos momentos, quiero recordarle algo en estos momentos de incertidumbre: no estamos solos.

Nos tenemos a nosotros mismos, los mexicanos.

Tenemos a nuestras familias, porque somos una sociedad con una cultura familiar inigualable. Y tenemos a nuestros amigos. Los veremos poco pero la tecnología nos permitirá seguir en contacto con la mayoría de una u otra forma. Por semanas nos recordaremos que la familia es primero y sobrarán los ejemplos para darnos cuenta por qué.

Nos tenemos a nosotros los mexicanos, esos que cuando ocurre una tragedia nos olvidamos de clases sociales, racismo, machismo y otras fobias cotidianas y que solidariamente salimos a ayudar a quienes han quedado atrapados en los sismos y otros desastres naturales.

Nos tenemos a nosotros los mexicanos que gritamos ¡goooooool! al mismo tiempo cuando nuestra selección anota en un mundial de fútbol sin importar si le vas al América o a las Chivas, mientras nos abrazamos y brincamos dejando las calles vacías. Esos mismos mexicanos que con orgullo recibimos a los extranjeros y les mostramos toda nuestra cultura, incluyendo nuestro florido vocabulario.

Los mismos mexicanos que sin importar nuestras diferencias entonamos el mismo himno nacional en los momentos importantes para nuestras vidas como el que estamos comenzando a vivir.

Desde hace unos días ya nada ha sido igual y quien sabe cuánto más nada lo será. La fragilidad de la vida ante una amenaza invisible nos ha puesto a todos a recordar que no importa si es usted rico o si es pobre; si es homosexual o heterosexual; si es pro feminista o machista; si piensa que López Obrador es buen presidente o no; hoy está usted igual de vulnerable que todos los demás, porque hasta hoy, parece que no hay dinero ni poder humano que pueda ponerlo completamente a salvo.

Por todo esto, le invito a que actúe con responsabilidad social, hacia usted y los tuyos, hacia el resto de la comunidad, a que siga las instrucciones de cuidado personal y de su entorno, sobre todo las de otros países que son más estrictas para evitar la propagación del virus.

Vivimos tiempos de incertidumbre en materia de salud, financiera, económica, política y social; tengamos tolerancia, ayudemos en la casa o en el trabajo, desde donde se pueda; que los estudiantes no dejen de hacerlo.

Saquemos lo mejor de nosotros como siempre lo hemos hecho, salgamos adelante e inscribamos una página de gloria en nuestra historia, todos juntos, porque estamos en guerra contra un enemigo invisible. No dejemos que decaiga el ánimo, somos expertos en reírnos, divertirnos y convertir los peores momentos en simpáticos, hagámoslo para mantener alta nuestra moral. Seguro venceremos. ¡Ánimo México! ¡Si se puede!

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