Crisis, tosudez y recuperación para 2021: la excepcionalidad mexicana

crisis
crisis

Por: Michel Chaín Carrillo

A diferencia del resto de las crisis económicas en la historia, donde siempre hay polémica en torno a sus causas, en el caso de la crisis de 2020 es clara su vinculación al brote de COVID-19 en China y posterior pandemia; sin embargo, en el caso de México, el Gobierno del Presidente López Obrador generó desde 2019 problemas propios, como la crisis de confianza y la retrógrada política energética, que frenaron al país y se agravaron aún más por los efectos negativos de la “sana distancia”.  Al parecer la cuatroté busca afianzar, al costo de lo que sea, la “excepcionalidad mexicana” pues la recuperación del país va en una órbita anómala respecto al resto de los países y, desde el punto de vista económico, sin rumbo claro.

Los fenómenos que más impactan a las sociedades, suelen ser complejos y tener muchas explicaciones.  Sin embargo, para la mayor parte del mundo la de 2020 se vincula directamente al surgimiento del COVID-19 a finales de 2019; sin embargo, ese no es el caso de la economía mexicana pues en México hubo aspectos internos, como la crisis de confianza y la errática política energética, que desde 2019 comprometieron el funcionamiento de la economía y, de hecho, ocasionaron que la economía decreciera -0.1% ese año.

En el caso de la crisis de 1929, considerada como la peor en la historia del capitalismo, la polémica entre el intervencionismo de Keynes y el liberalismo de la escuela austriaca, con Von Mises, Von Hayek y Schumpeter, que insistía en la capacidad del mercado para auto-regularse y volver al equilibrio (tenían razón, pero el ajuste podía tardar décadas y el costo era socialmente prohibitivo), fue muy complicado tener una explicación única de sus causas.  Sin embargo, la receta para salir fue bastante más clara: gasto.

Tanto J. M. Keynes en Gran Bretaña, desde el punto de vista de la teoría, como F. D. Roosevelt en los Estados Unidos, con un enfoque más pragmático, en lugar de buscar las causas subyacentes se enfocaron en los efectos sociales negativos del cierre de empresas, que causó que miles de personas quedaran desempleadas y, por lo tanto, no tenían dinero para hacer sus gastos habituales lo que, a su vez, ponía en entredicho la viabilidad de los negocios que muchas veces acababan por quebrar, cerraban y generaban nuevos desempleados en un círculo vicioso interminable.  ¿A alguien le suena familiar esta causalidad?

crisis

Por esta razón en los Estados Unidos, y posteriormente en todo el mundo, incurrió en desbalances macroeconómicos para echar a andar un ambicioso programa de obras públicas tendientes a generar empleo, inyectar liquidez a la economía, reactivar la capacidad de compra y por “contagio” al sector productivo y así recuperar el crecimiento (New Deal). 

En el caso de 2020 es fácil identificar un choque en la demanda muy similar al de 1929, por lo que los gobiernos más eficaces del mundo, que hasta hace unos meses eran acusados de “neoliberales” por defender la disciplina fiscal, entendieron la excepcionalidad de la pandemia y adoptaron, de manera también excepcional, un enfoque “keynesiano” al echar a andar programas de gasto. 

La cuatroté, por el contrario, se aferró a la mal entendida “austeridad republicana” esperando, como los hasta hace poco conservadores economistas de la escuela clásica, que el mercado se regule (igual que ellos, sin tener en cuenta el costo social).  Por esta razón, el paquete económico para 2021 cancela la posibilidad de que, vía el gasto público, se impulse la recuperación económica con ingresos -3% inferiores a los de 2020 (y con un alto riesgo por la sobreestimación del crecimiento y de la plataforma de producción petrolera) y una caída marginal en el gasto de -0.3%.

Adicionalmente, el presupuesto presenta una concentración atípica, por decir lo menos, en los “Macro Proyectos del Presidente” que, entre el Tren Transístmico ($4 mil 894 millones de pesos), el Tren Interurbano ($7 mil 000 millones), el Tren Maya ($36 mil 288 millones), el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (21 mil 315 millones) y la Refinería de Dos Bocas, 45 mil 050 millones) concentran $114 mil 547 millones de pesos.  En términos comparativos, todo lo presupuestado para la construcción de carreteras, que sí tiene impacto en todo el territorio,  asciende a $2 mil 735 millones 830 mil 15 pesos o el 2.15% del dinero que concentran los proyectos presidenciales.

crisis

Ante esta realidad las “Acciones y Proyectos para Apuntalar la Reactivación Económica” presentados por el Gobierno Federal y el CCE, son bienvenidas aunque resultan timoratas frente al reto de la recuperación y propias de los paradigmas del Siglo XX y no a las áreas de mayor potencial en el Siglo XXI.  Las “Acciones”:

  1. Acuerdo para la reactivación económica, por medio del cual la iniciativa privada aportará el 50% de lo recursos necesarios.
  2. Aprovechar el T-MEC, mediante desarrollo de proveedores, alianza, mejoras al cruce fronterizo, que debimos de haber implementado previo a su firma y no ahorita ya con los frijoles en la olla.
  3. Promoción al Turismo, que por primera vez se menciona de manera importante desde el discurso del Presidente del 6 de abril, el primero en el contexto de la crisis, pero que, para efectos prácticos, sólo contempla mantenimiento de carreteras, trenes de pasajeros, aeropuertos y seguridad pública.  Sin palabras.
  4. Inversión en Infraestructura, con 39 proyectos por 297,344 millones de pesos en los sectores de energía, comunicaciones y transportes, agua y medio ambiente, donde una tercera parte ($98,980 millones de pesos) se va en los energéticos.
presidente

Si bien el impuso que puedan dar estos proyectos es bienvenida, brillan por su ausencia todo lo referente a proyectos de base tecnológica, tecnologías de la información, starts-up, diseño industrial avanzado o, lo que debería ser la joya de la corona mexicana y en su lugar es la manzana de la discordia, la transición a las energías renovables y no contaminantes en las que el país tiene un enorme potencial.

El mejor Gobierno, a decir del Presidente; quizá para 1980, aclara su servidor.

Visits: 658 Visits: 12

Be the first to comment on "Crisis, tosudez y recuperación para 2021: la excepcionalidad mexicana"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*