El aislamiento ante el COVID 19

sanitaria
sanitaria

Sobre la marcha…

Rafael Martínez de la Borbolla
@rafaborbolla

“Es mejor prevenir que lamentar y, por eso mi insistencia en que nos protejamos nosotros mismos y mi insistencia a que es el momento de la comunicación y de la solidaridad familiar, de la fraternidad, que cuidemos a nuestros adultos mayores”.- Andrés Manuel López Obrador. 

Ante la pandemia de COVID 19 que enfrentamos, el Consejo de Salubridad General determino la extensión de la emergencia sanitaria hasta el 30 de abril, así como el reforzamiento de las medidas para reducir la velocidad y el número de contagios. Se establece, así, la suspensión inmediata de actividades no esenciales en los sectores público, privado y social.

Por las carencias históricas que existen en México, imposible todos los mexicanos puedan cumplir con esta suspensión, en un país donde más de la mitad de la fuerza de trabajo vive del comercio informal o viven al día, el pedir que se queden en sus casas es pedirles mueran por inanición. 

Sin embargo todos estos grupos son afectados por la disminución de movilización social en las calles de las ciudades mexicanas, por lo que sus ingresos son mínimos, aunque existen informes que en algunas zona del país, incluida la zona metropolitana de la capital de la Nación, el quedarse en casa a pasado totalmente desapercibido. 

Resulta difícil concienciar a la totalidad de la ciudadanía sobre la importancia de evitar aglomeraciones, que son la forma más viable de contraer el virus. Con la lección de Italia y España, en las que colapsó el sistema de salud, hay que entender que se trata de una emergencia sanitaria y es esencial la responsabilidad y la disciplina social para reducir la velocidad de transmisión y minimizar el impacto en la salud, de una enfermedad que en el corto plazo no contará con vacuna desarrollada. 

En algunos países europeos, el virus se expandió rápido porque las personas creyeron que era una exageración y siguieron haciendo su vida como de costumbre: saliendo a comer, yendo a bares o haciendo reuniones sociales. Justamente el objetivo de quedarse en casa, en la medida de los posible, es evitar ese crecimiento exponencial en contagios para no sobrepasar la capacidad hospitalaria, y atender de forma correcta a las personas contagiadas.

Difícil que la sociedad en su conjunto pudiera mantener el aislamiento por un periodo incluso mediano y como México no cuenta con la capacidad hospitalaria para más de 120 millones de personas, ni siquiera para 1% de la población, siendo la capacidad máxima de atención hospitalaria para atender la crisis sanitaria que presupone la pandemia del Covid-19 es de .02%, es decir que el sector salud sólo cuenta con 30 mil camas disponibles en toda la República, la estrategia del gobierno federal se dirigió para administrar la enfermedad, es decir producir la inmunidad colectiva, que el contagio se produzca entre individuos de bajo riesgo en cantidades controlables, bajo la premisa de que las personas inmunes a la enfermedad, o al menos crear mayor resistencia a este virus, reduciéndose los factores de riesgo y observar como se comporta el virus en estas latitudes. 

Difícil saber realmente cuantos infectados hay en México y el panorama no es alentador, la actitud adoptada por la autoridad sanitaria de minimizar las pruebas del Covid-19 al mínimo, lleva a aumentar el riesgo del error de no aplicar la prueba a los que sí están contagiados y que, incluso, los médicos los regresen a casa o al trabajo, donde contagiarán a otras personas, adicionalmente la población que no quiere o puede quedarse en casa representa un factor de riesgo que seguirá esparciendo el virus, ademásque los grupos marginados generalmente no acuden al médico, incluso ante síntomas fuertes, en un país en que, como en México, existe una desigualdad enorme en el acceso a los servicios de salud, por lo que la estrategia de administrar la enfermedad fácilmente puede desbordarse tal y como ocurrió en Ecuador.

El 95% de la población infectada se recupera satisfactoriamente con cuidados mínimos en casa, reduciéndose la probabilidad de que el Coronavirus los ataque de nuevo, los que verdaderamente preocupan son los adultos mayores y los que padecen alguna enfermedad crónica preexistente. Una salida para controlar la variable de las personas más vulnerables sería mantener la cuarentena a todos los mayores de 60 años y enfermos crónicos.

La pandemia también arrasa con el empelo de millones de mexicanos, miles de empresas de todo tamaño están en riesgo, cada una que cierre significa el desempleo de personas que aportan sustento a una familia, negocios que desaparecen, una crisis mayúscula que debemos enfrentar, esperemos que la elite empresarial este a la altura ética y empática con sus trabajadores y que el gobierno sea comprensivo en sus estímulos a los empresarios en estos momentos de crisis, principalmente a los pequeños negocios, que al final son los que dan la mayor parte del trabajo remunerado en la nación, la prioridad después de la salud, debe ser la de establecer mecanismos serios y efectivos dentro de las circunstancias actuales que permitan defender la mayor parte de las plazas laborales y que una vez superada la contingencia, aún exista una economía interna que pueda restablecerse en el menor plazo posible y así  mitigar el sufrimiento de millones de mexicanos

Visits: 1810 Visits: 4

Be the first to comment on "El aislamiento ante el COVID 19"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*