EL COVID EN LA ECONOMIA MEXICANA

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Sobre la Marcha…

Rafael Martínez de la Borbolla

@rafaborbolla

“Nos espera un mundo que será más aislacionista, constantemente será menos fácil la coordinación entre los países. Esta crisis actual y lo que se viene va solo a acelerar esas tendencias y por lo tanto tenemos que pensar cómo van a actuar Estados Unidos, China, la Unión Europea, y cómo esto afecta a países como México”.- Carlos Petersen. 

El impacto de la pandemia sobre la actividad económica en México ha sido muy significativo. La magnitud y características de dicho impacto pueden identificarse en tres fases o etapas distintas. Por un lado, se tuvo un primer efecto a fines del primer trimestre de 2020 derivado del cierre de varios países y de la correspondiente cancelación de vuelos a nivel mundial. Esto representó un enorme choque negativo en marzo en aquellas entidades y regiones del país orientadas a las actividades turísticas como Quintana Roo y Baja California Sur. El inicio del confinamiento en países asiáticos y europeos también se reflejó en las primeras disrupciones importantes en los procesos productivos asociados a las cadenas globales de valor de algunos sectores manufactureros. 

En una segunda instancia, la actividad económica en el país se desaceleró significativamente como resultado de la decisión de suspender todas aquellas actividades consideradas como no esenciales (“Jornada nacional de sana distancia”). Esta decisión inevitablemente afectó a varios sectores manufactureros y de servicios que debieron cerrar temporalmente para garantizar el distanciamiento social. Esta fase tuvo su manifestación más importante en los meses de abril y mayo, aunque en varios sectores se extendió incluso hasta el mes de junio y en algunos otros aún sigue vigente. Es importante señalar que a fines de mayo algunos sectores importantes como la minería, la construcción y las industrias automotriz y aeroespacial pasaron de ser considerados como actividades no esenciales a ser definidas como esenciales. La reapertura de estos sectores a partir de junio fue, en un inicio, relativamente limitada, derivada del hecho de que fue necesario hacer ajustes y preparativos logísticos para garantizar condiciones de sanidad apropiadas en los centros de trabajo. 

La tercera fase, en la que actualmente nos encontramos, y que comenzó a partir del mes de julio y se acentuó con las nuevas cepas del covid, estará definida por un proceso de reapertura que será más lento y gradual de lo que originalmente se anticipaba, imporobable por la crisis economica regresar a cerrar la economía, Mexico se muere de habre o de Covid, así la tragica distuntuntiva.  Esto se debe a que los contagios continúan en niveles relativamente elevados y que los temores de un rebrote, ahora confirmados, modifican cualquier estrategia. 

 Esto implica que la nueva normalidad será una en la que varias actividades económicas seguirán estando afectadas y que no podrán regresar a sus condiciones previas en tanto no se cuente con una solución más definitiva al tema de la pandemia. En ese sentido, esta tercera fase no sólo será mucho más prolongada que las anteriores, sino que su duración es, hasta este momento, bastante incierta. 

Los indicadores del mercado laboral apuntan a una pérdida cercana al millón de empleos formales, a un ligero aumento de la tasa de desocupación (0.7 puntos porcentuales), a una pérdida (que pudiera ser de carácter transitoria) de más de 20 millones de personas empleadas de tiempo completo, de las cuales una fracción pasaron a trabajar de tiempo parcial (8,7 millones), mientras que el resto están ya sea en suspenso o salieron del mercado laboral. Un tema clave hacia adelante es qué tan rápido se podrán recuperar los empleos formales perdidos y qué tan rápido se podrán reintegrar los millones de personas que se desvincularon del mercado laboral. Por supuesto, todo esto dependerá de la evolución de la pandemia y de la reapertura gradual de la economía. Al final del día, un punto clave será si el cierre transitorio de actividades se convertirá o no en un cierre permanente para un número significativo de empresas. 

El Coneval, el organismo que mide el nivel de pobreza en el país, estima un aumento de entre 8,9 y 9,8 millones de personas que no pueden cubrir el gasto de los alimentos básicos por la crisis de la covid-19.

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De acuerdo con la CEPAL, México se encontraría ubicado como el cuarto país que vería acrecentar más el porcentaje de personas en situación de pobreza, incluso más que el promedio de la región, y el quinto que más aumentaría en pobreza extrema entre los países latinoamericanos”, alerta el organismo. El Coneval explica en su informe que en 2018 se estimaba que 61 millones de mexicanos vivían con un ingreso inferior a la línea de la pobreza, por lo que bajo el escenario planteado por la crisis de la pandemia, ese número aumentaría a más de 70 millones de pobres. Este aumento en los números de pobreza es el impacto más duro que ha tenido en la economía mexicana las medidas de contigencia tomadas para hacer frente a la cirisis santiaria,  como el cierre de comercios y el de actividades que no son consideradas esenciales. “La magnitud de los efectos negativos sobre la economía, el comercio, el empleo, y el bienestar a causa de las restricciones económicas y sociales supone un riesgo importante de retrocesos en los logros de desarrollo social de las últimas décadas, orientados a mejorar el bienestar de la población y contribuir al cumplimiento de los derechos sociales”, advierte el Coneval, que también alerta de una crisis financiera más grave que la de 2008.

Se estima que el ingreso corriente personal entre la población Millennial ascendió a 7,251 pesos mensuales en 2020 y casi 90 de cada 100 pesos de esos ingresos corrientes provino de actividades laborales como trabajador subordinado, de la realización de actividades de negocios (comercial, servicios, industrial o en el sector primario), o como trabajador independiente.

Ahora bien, sabemos que el nivel de escolaridad y la experiencia laboral determinan en gran medida el salario en un trabajo subordinado. En el caso de los Millennials, se confirmó que hay una relación directamente proporcional entre sus estudios y sus ganancias:

Hasta primaria$4,356
Secundaria$5,546
Bachillerato o carrera técnica$6,883
Profesional$11,252
Posgrado$16,102

En México, las mujeres reciben en promedio 85 pesos por cada 100 que son pagados a los hombres por realizar empleos similares, señalan datos del Inegi.

Pero del otro lado de la moneda, tan solo cada una de cada cinco mujeres cuenta con una tarjeta de crédito, lo que refleja falta de inclusión financiera, señala una encuesta de Defoe, empresa que forma parte de un grupo especializado en investigación de mercados y opinión pública.

“Lo preocupante es que 18 por ciento de las mujeres afirma que la utiliza para completar su gasto mensual y 15 por ciento para pagar gastos diarios que ya no pueden cubrir. Esto destaca que poco más de un tercio de las mujeres que utiliza una tarjeta de crédito, lo hace como una extensión de sus ingresos, situación que puede afectar de manera importante sus finanzas”, advierte Yamil Nares, director general de Defoe.

Es momento de solidaridad, la pandemia no ha terminado, no nos engañemos,, que prevalezca la empatía y seriedad que caracteriza a los mexicanos en momentos dificiles. 

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1 Comment on "EL COVID EN LA ECONOMIA MEXICANA"

  1. Rafael Martinez Sr | 8 agosto, 2021 at 08:44 | Responder

    La clasificación de las empresas en esenciales y no esenciales se realizo sin ningún estudio para medir las consecuencias, se debieron enfocar más en como evitar los contagios sin cerrar las empresas productivas. También solo se enfocaron en vacunar en forma masiva y se olvidaron de promover la cura.

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