El gabinete fantasma de López Obrador.

Gabinete
gabinete

#LaPausa

Por Jaime Gutiérrez Casas

A sólo 17 meses de que Andrés Manuel López Obrador tomará posesión como presidente de la República, el país se encuentra prácticamente paralizado y cayéndosele en pedazos. México está entrando en una de las mayores crisis de salud, económica y de seguridad que le haya tocado enfrentar en las últimas décadas, quizá sólo comparable a los de la época de la gran depresión a finales de los años veinte y principios de los treintas.

Por lo anterior, llama la atención la inacción, la pasividad y la inmovilidad del gabinete del presidente que prácticamente esta pasmado y estancado sin saber qué hacer, con la brújula perdida. Desde un principio el mandatario tabasqueño, bajo su estilo personal de gobernar decidió echarse sobre su espalda, su gobierno, en donde no dejó espacio para sus colaboradores, él decidió cargar con los aciertos y ahora carga los errores. Los integrantes de su gabinete por no arriesgarse a ser cuestionados prefieren sumergirse en la ola de la mediocridad, algunos como Carlos Urzúa su exsecretario de Hacienda ante la situación decidió marcharse con orgullo y dignidad.

¿Dónde están los demás secretarios? Pareciera un gabinete fantasma, andan desaparecidos, donde está Víctor Manuel Toledo Manzur de Semarnat; Alejandra Faustro de Cultura; Román Meyer Falcón de Sedatu; Víctor Manuel Villalobos de Agricultura; María Luisa Albores de Bienestar; Jorge Alcocer de Salud; María Luisa Alcalde de Trabajo; Graciela Márquez de Economía;  Irma Eréndira Sandoval de Función pública; Esteban Moctezuma de Educación; Javier Jiménez Espriu de la SCT, cuyo gran logró por cierto, fue tirar a la basura el proyecto del aeropuerto en Texcoco; ya no se diga Olga Sánchez Cordero en Gobernación; Alfonso Durazo de la Secretaria de Seguridad, que sólo espera que el agua no le llegue al cuello antes de que pueda brincar de barco para buscar la gubernatura de Sonora, siempre viendo por sus interese personales; Arturo Herrera que aunque tiene cartas credenciales y fue bien aceptado su llegada por los mercados, sin autonomía de gestión, esperando sólo las directrices de su jefe; Rocío Nahle en Energía por su parte, como chivo en cristalería, presumiendo por todos lados un aplauso y un reconocimiento que nunca recibió en la OPEP, mientras Pemex y la política energética del país se hunden inevitablemente; Los Secretario de Marina y de Defensa, José Rafael Ojeda Durán y Luis Cresencio Sandoval, defendiéndose pero sobrecargados por las tareas que les encarga el presidente. Quizás el único que se salva en el gobierno es Marcelo Ebrard, es de los pocos que se ve, sin embargo también lo tienen haciendo de todo, compra pipas, rescata dictadores (Evo Morales), compra medicinas en el extranjero, compra respiradores, coordina la emergencia de salud, negocia aranceles, negocia TMEC, se reúne con los presidentes de otros países, construye puentes aéreos con China y otros países, lleva dinero a Centroamérica, ve con Estados Unidos temas de seguridad, se reúne con gobernadores, viaja a Texas a reunirse con familiares de los afectados por las balaceras,  negocia hospitales y hasta tiempo se da, de pedirle unos días a su jefe, para arreglar asuntos familiares. Para Ebrard el desgaste es tremendo, así no hay ser humano que aguante.

En este espacio se ha venido diciendo, el presidente tiene poco margen de maniobra y poco margen de error. En 1994, el presidente Ernesto Zedillo pasó un problema grave derivado de la crisis y de las malas decisiones de un inicio, muchos pensaron que no aguantaría la presión y que se marcharía, sin embargo para bien del país además, lo entendió, ajusto sus piezas, hizo cambios, tomó decisiones y salió con un gran reconocimiento. La pregunta es si López Obrador lo hará, o seguirá en su negación, en su necedad y su terquedad que ya le está costando carísimo al país.

Visits: 2755 Visits: 11

Be the first to comment on "El gabinete fantasma de López Obrador."

Leave a comment

Your email address will not be published.


*