La Ciudad de México, bajo dos fuegos

Ciudad de MéxicoLa Ciudad de México, bajo dos fuegos
#PolíticadeInclusión
Por Jaime Gutiérrez Casas

La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, pasa por una coyuntura delicada y es que la metrópoli se encuentra bajo dos fuegos: por un lado, los incendios que han provocado una contingencia ambiental grave, obligando a parar actividades en la capital durante la semana que acaba de terminar; por el otro, el aumento alarmante en los índices delictivos. 

En el tema de la contaminación, el problema no es nuevo, la industrialización, el crecimiento y la concentración poblacional desmedida a lo largo del tiempo, han traído graves inconvenientes y daños para la ecología y el medio ambiente. 

En México, desde los años 70, se empezaron a tomar acciones que buscaron revertirlos. Ante la complejidad de la situación ambiental, en 1982, a nivel federal, se creó la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) y se comenzaron a aplicar medidas más severas para sancionar a las empresas contaminantes. Pemex, por su parte, en 1986, anunció un plan para mejorar la calidad de las gasolinas, logrando que la gasolina que comercializaba en la zona metropolitana ya no contuviera plomo en 1998.

 En enero de 1988, la Revista Time publicó un artículo muy duro, en donde advertía que la Ciudad de México se encontraba en la “antesala de una Hiroshima ecológica”. Lo anterior llevó al entonces regente, Manuel Camacho Solís, a aplicar el 20 de noviembre de 1989, un programa temporal que se le denominó “Hoy no circula”, el cuál fue todo éxito; sin embargo, y contrario a lo que los especialistas aconsejaban, se decidió dejar permanente, lo que generó que más de 300,000 autos de baja calidad se incorporaran al parque vehicular existente durante el siguiente año. A 30 años, el programa sigue vigente, pero es ya insuficiente debido a que el número de automóviles pasó de 1.7 a más de cinco millones, en este periodo.

Ese mismo año de 1989, se anunció el cierre de la refinería “18 de marzo” en Azcapotzalco, con lo que se buscó reducir la emisión de contaminantes en la metrópoli. Las medidas empezaron a dar resultados, el porcentaje de días con contingencia ambiental se redujo de 56 a ninguno en 2000.

En 2002, en una decisión controvertida el entonces jefe de Gobierno de la ciudad, hoy presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, decidió apostar a la construcción de los segundos pisos en lugar de invertir en transporte público. Los segundos pisos del Periférico se constituyeron en su principal obra de infraestructura de su gestión; obra que, por cierto le fue encargada a Claudia Sheinbaum.

En marzo de ese año se presentó una contingencia ambiental por ozono y no fue sino hasta 14 años después, en 2016, nuevamente en marzo. La situación ambiental empeoró; así, en 2017, sólo hubo 81 días limpios; en 2018, 15 días y durante el año se presentaron tres contingencias ambientales.

La semana pasada, el martes 14 de mayo, las autoridades declararon alerta ambiental en el Valle de México, debido a más de una decena de incendios provocados por altas temperaturas y la baja velocidad de vientos, que disminuyó la dispersión de agentes contaminantes en el aire. Vale recordar que la Ciudad de México se encuentra situada en un valle a más de 2,240 metros de altura, rodeado de montañas, lo que complica aún más el problema.  

De acuerdo con especialistas, la reducción al presupuesto de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y al programa de empleo temporal son, en parte, las causas que mantienen activos varios incendios forestales a lo largo del país. La Conafor recibió para este año 2 mil 765 millones de pesos, contra los 3 mil 991 que le fueron asignados en 2018. El presupuesto para el combate a incendios forestales se redujo 50 por ciento, al pasar de 300 millones de pesos a 150 millones; asimismo, se eliminó el Programa de Empleo Temporal (PET) con el que se apoyaba el pago de salarios a las personas encargadas de combatir los incendios. 

Evidentemente, no se culpó a la Titular del Gobierno capitalino de la contaminación generada por las condiciones climáticas y agravadas por los incendios, sino que a pesar de que es la especialidad de Sheinbaum, la molestia en la ciudadanía se debió a su tardanza para reaccionar ante la emergencia y, además, porque  en medio de la crisis salió a culpar a la administración de Miguel Mancera por supuestamente no dejar protocolos de acción, cuando la propia Sheinbaum había sido ya secretaria del Medio Ambiente de la ciudad de 2000 a 2006.

En fin, hoy, a pesar de los esfuerzos, el deterioro ambiental continúa y será necesario para el Gobierno de la ciudad aplicar medidas más drásticas, ya que el problema de contaminación, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública, provoca que entre 18,000 y 21,000 mexicanos mueran por ello. 

El otro fuego descontrolado que también trae presionada a Sheinbaum es el relativo a la inseguridad, el incremento en los casos de lesiones, homicidios y extorsiones se ha incrementado considerablemente. La Ciudad de México se encuentra peor que hace cinco años; en 2015, por ejemplo, se cometieron 183 homicidios dolosos en el primer trimestre, en el mismo periodo de este año, se presentaron 447. Las ejecuciones vinculadas al crimen organizado que no se habían visto antes de la forma en la que se están dando, corrobora que no son hechos aislados, sino que son parte de una tendencia creciente en el deterioro de la seguridad. Además, el robo en el transporte público creció en más del 197 por ciento en los primeros cuatro meses del año, al pasar de 1,065 a 3,165 en comparación con el año pasado, y los secuestros aumentaron un 125 por ciento.

Los dos fuegos, en caso de no controlarse, tanto el de la contingencia como el de inseguridad pueden poner en graves aprietos la credibilidad y la imagen del gobierno de Claudia Sheinbaum. Por lo pronto, las lluvias que han caído y los vientos que se han sentido en los últimos días le darán un pequeño respiro a la Jefa de Gobierno en lo que a contingencia refiere, pero en los temas de inseguridad no habrá tregua, por lo que a la brevedad deberá empezar a mostrar resultados, si no quiere que el fuego le termine llegando a ella y su equipo.

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