LA CRUDA REALIDAD DE GOBERNAR

PresidenteFoto: Presidencia
Presidente

RELATIVISMO POLÍTICO 

Rafael Lagos Inoriza

“El problema de nuestra época consiste en que los hombres no quieren ser útiles, sino importantes”. Winston Churchill.

Dicen que los toros se ven mejor desde la barrera. No es lo mismo ser un aspirante a la presidencia de la república hablando a gente desesperada por encontrar una solución a sus problemas, que ser el presidente en el cargo y tener que lidiar con el presidente de uno de los países más poderosos del mundo. 

Siempre he dicho que incluso son dos perfiles completamente diferentes, el del candidato y el del gobernante. Eso es un grave defecto de nuestro sistema democrático, ya que permite que el cargo del gobernante lo asuma cualquiera que logre ser popular, aunque no tenga ni idea de las labores del puesto para el cual fue electo, aunque no tenga ni siquiera un examen psicológico mínimo que lo acredite como facultado para ello.

Lo peor es cuando además de la incompetencia, el gobernante en turno sufre el efecto del Síndrome de Dunning-Kruger, que lleva a las personas escaso nivel intelectual a pensar que son más inteligentes de lo que son y que saben más incluso que los expertos, lo que los lleva a molestarse con los críticos que no piensan como ellos. En el ejercicio del poder,  es común que estas personas sufran también “la enfermedad del poder”, mejor conocido como Síndrome de Hubris, una patología que lleva al enfermo a perder la perspectiva de la realidad, ve lo que quiere ver y eso lo lleva a tomar decisiones erróneas. 

Lo anterior explica el comportamiento de nuestro presidente en cada cosa que emprende desde que algo se le ocurre en el púlpito de la mañanera. Explica por qué dice que tenía domada la pandemia mientras que los casos no dejan de crecer, ayer alcanzamos la cifra de 304 mil contagios y 35 mil 491 fallecidos en los números oficiales que son poco creíbles. 

presidente
Foto: Presidencia

Se explica también que el presidente diga que la crisis económica ya tocó fondo y que vamos bien, cuando analistas expertos de Citibanamex informan que regresaremos a los niveles de crecimiento económico de 2018 hasta el año 2025 (si es que ya no tenemos para entonces un gobernante de morena, diría yo) sobre todo por el casi nulo apoyo del gobierno al sector productivo del país, lo que se ha visto reflejado de acuerdo con cifras reportadas por el IMSS, en una pérdida de más de 1 millones 113 mil empleos en el primer semestre del año, justo los creados en los últimos años del gobierno neoliberal de Peña Nieto y el presidente dice que la pérdida de empleos ya tocó fondo y aunque la cifra de julio próximo presentará una mejora, definitivamente no se recuperarán esos empleos durante 2020 y probablemente tampoco en 2021. Se trata de personas, de familias sin ingreso, más que de números y porcentajes, que es lo que el presidente quiere ver, mejoras en las cifras, no en las personas, una visión distorsionada de la realidad.

En realidad, estas cifras se traducen en un incremento del número de personas en pobreza extrema de 21 millones en agosto de 2018 a 38 millones a mayo de 2020. Si bien cualquiera de las dos cifras alarma a cualquiera, lo ideal sería ver que disminuyen, no que se incrementan con un gobierno que se ufana de apoyar primero a los pobres. Por lo visto es la cruda realidad de gobernar, la que le dice al gobernante que hace falta mucho más que sentido común y que no es fácil gobernar como pensaba quién suele despreciar a los pocos expertos que se atreven a decirle la verdad. Su actitud nos tiene hoy en el lugar número 7 del mundo por número de infectados de COVID-19, superamos a China, Italia y España que nos causaban terror cuando los veíamos en las noticias. Dice López Obrador que no se pueden comparar las cifras de los países europeos por el número de habitantes, pero su teoría no aplica porque China con una población de 1,393 millones de habitantes ocupa el lugar 23 con 83 mil contagiados y 4,634 fallecimientos.

Por eso no es lo mismo escribir un libro titulado “Oye Trump” y criticar al entonces presidente en Twitter y escribir que “ellos” (por alguna extraña razón siempre habla en plural cuando se refiere a él), decidieron enfrentar la xenofobia y defender a los migrantes, que ser presidente y estar en la Casa Blanca frente a frente con el presidente Trump, aplaudiendole y agradeciéndole por no ofender a los mexicanos y conducirse con respeto.

Dice López Obrador que es el presidente más atacado en los últimos 100 años y eso que no tiene un López Obrador de opositor. Lo que si es que es el presidente que más se ha quejado y que más pretextos ha puesto en los últimos 100 años, el que más ha mentido como lo referí en mi entrega de la semana pasada y muchos otros récords nada gratos que ha ido acumulando. Será el presidente con peores resultados para la vida real de las personas de todas las clases económicas y de todas las edades. La popularidad del presidente baja y se mantiene por debajo del 50 por ciento promedio, lo alcanza la cruda realidad de gobernar.

Visits: 1285 Visits: 4

Be the first to comment on "LA CRUDA REALIDAD DE GOBERNAR"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*