Dos Bocas, ¿ocurrencia o capricho?

López ObradorAndrés Manuel López Obrador
#PolíticadeInclusión
Por Jaime Gutiérrez Casas

En lo que puede constituirse como uno de los tres mayores errores de su sexenio hasta el momento,  incluida la cancelación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México en Texcoco y la construcción del tren maya, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que la construcción de la nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco, sería realizada por Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Energía en un plazo de tres años, a un costo de 8 mil millones de dólares, y que los trabajos de construcción iniciarían el 2 de junio, con el objetivo de que la refinería esté concluida en mayo de 2022, generando más de 100 mil empleos. López Obrador comentó que la licitación había sido declarada desierta, ya que ninguno de los cuatro grupos participantes, se había comprometido a construir en el plazo y en el monto señalado. 

Por lo anterior, el anuncio del inicio de la construcción llamó enormemente la atención, puesto que hace un par de meses cuando el gobierno anunció que haría una licitación, restringida y no pública para participar en el proyecto de construcción de la séptima refinería en el país, lo hacía con los consorcios estadounidenses Bechtel-Techint, el australiano Worley Parsons-Jacobs, la empresa francesa Technip y la estadounidense KBR, consideradas las mejores empresas del mundo en construcción de refinerías, “aquellas que demostraron tener una amplia experiencia en la ejecución de este tipo de obra, capacidad técnica, capacidad económica, calidad con antecedentes y prácticas de operación transparentes, y con códigos de ética y responsabilidad comprobados”, dijo Rocío Nahle, secretaria de Energía, durante el 81 Aniversario de la Expropiación Petrolera, celebrado en Tula, Hidalgo. Incluso, durante su conferencia mañanera del día siguiente, 19 de marzo, López Obrador dijo que eran “las mejores empresas del mundo que se seleccionaron, y que fue por una investigación y un estudio… Esas cuatro han construido, en promedio, 150 refinerías cada una. Son las de más experiencia”.

La pregunta aquí es: ¿por lo que sí se eligieron supuestamente a las mejores empresas del mundo en el ramo, que tienen un amplio conocimiento técnico de construcción en estas refinerías y que de acuerdo con ellos, no había manera de salir ni en plazo ni en costo, qué lleva a pensar que tanto Pemex como la Sener pueden hacerlo? Además, hace más de 40 años no se construye una refinería en el país. 

Queda claro el gran fracaso de la política petrolera del país, hoy Pemex con más de 107 mil millones de dólares es la empresa petrolera más endeudada del mundo, la dependencia a la importación de gasolina se ha agudizado en los últimos años, representando más del 70 por ciento del total de lo que se consume.  De las 680 refinerías que hay en el mundo, México sólo cuenta con seid refinerías; es decir, el 0.88 por ciento del total. La necesidad de fortalecer a la petrolera y de mejorar los procesos, deben de ser decisiones muy bien planeadas y mejor ejecutadas; por ello es preocupante que la ocurrencia o el capricho de construir una nueva refinería, en Dos Bocas, Tabasco, pueda traer un costo inimaginable no sólo a Pemex, sino al país entero.

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