Neurología, a punto del colapso

Neurología

Es uno de los que menos presupuesto recibe y las carencias que padece el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” lo tienen en terapia intensiva.

“Lo que más me preocupa es la poca atención o la mala atención que se le está dando al paciente. De ser uno de los institutos de mayor prestigio, de mejor atención, ha decaído mucho”, lamenta un médico del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” quien pidió que no se publicara su nombre.

La Silla Rota ha dado seguimiento a los problemas de atención que presentan algunos de los Institutos Nacionales de Salud. El de Neurología es uno de los que está en terapia intensiva debido a las carencias que tiene.

El especialista declara que sí tienen problemas con los recursos, como falta de medicamentos e insumos de trabajo, así como de personal. Esta situación afecta en todas las áreas del personal, pero principalmente en las intervenciones quirúrgicas y hospitalización.

“En cuestión de cirugías se han tenido que disminuir las que se hacían diario, pero en cuestión de pacientes siguen siendo los mismos pacientes. A lo mejor no se puede atender a todos por la falta de insumos, pero los pacientes siguen ahí, en espera”, advierte el médico.

Las autoridades del Instituto les han dicho que no hay presupuesto para adquirir los insumos y contratar los servicios que anteriormente tenían, por lo que el personal trata de solventar a su manera las necesidades que tienen para ofrecer el servicio a la gente.

Sin embargo, aclara que esta crisis empezó de hace tiempo: “Yo creo que a lo mejor un año antes del cambio de poder ya se venía presentando, se ha venido acentuando un poco más, desde el cambio de poder, pero ya tenía tiempo”.

Respecto a los empleados, dice que lo que más les ha afectado es en que ya no se están pagando las suplencias y las guardias, por lo que además de que no hay personal suficiente, tampoco se puede cubrir la labor que no se está haciendo.

Añade que otro problema es el de los servicios subrogados, ya que algunos ya no los está pagando el Instituto y se han visto afectadas varias áreas como la de lavandería, razón por la que no cuentan con las sábanas suficientes para los pacientes, como dio a conocer hace algunos días el periodista Ciro Gómez Leyva en Imagen Noticias.

Advierten de “menor capacidad de respuesta”

Datos que obtuvo La Silla Rota con base en la Ley de Transparencia reflejan la problemática, ya que las intervenciones quirúrgicas disminuyeron entre 2017 y 2018, al pasar de 2 mil 489 a 2 mil 78. Mientras que hasta marzo de este año se habían realizado 583.

Las consultas de urgencias también se redujeron a lo largo de los dos sexenios pasados, ya que en 2006 se realizaron 9 mil 491, mientras que en 2018 hubo 8 mil 595. Por el contrario, aumentaron las de especialidad, que pasaron de 71 mil 171 a 85 mil 055.

El Instituto de Neurología es uno de los que menos presupuesto recibe aunque ha aumentado en los últimos 12 años. En 2006 se le otorgaron 435 millones 166 mil 940 pesos, mientras que su gasto de operación fue de 171 millones 811 mil 90 pesos; en 2018 le dieron 897 millones 584 mil 820 y ejerció 361 millones 896 mil 519 pesos.

Sin embargo, para este año su presupuesto disminuyó a 881 millones, 426 mil 016, lo que representa una reducción de 16 millones 158 mil 804 pesos, lo que ha mermado su situación, que de por sí ya era complicada.

La semana pasada se encendieron las alertas luego de que la Secretaría de Hacienda congeló 2 mil 400 millones de pesos del Sector Salud, los cuales liberó el viernes. Con motivo de esta crisis, ya que tenía un déficit de 69 millones 381 mil 575 pesos, el Instituto de Neurología entregó un diagnóstico que muestra las carencias que tiene.

Destaca que desde marzo de este año se agotó el presupuesto para las suplencias, como mencionó el médico, ya que los recursos para ese rubro se redujeron 68%. Esto provoca que no cuente con la cantidad de personal suficiente para las áreas de Hospitalización, Urgencias y Laboratorio, “con el consecuente riesgo para la vida de los pacientes por la menor capacidad de respuesta ante situaciones críticas”.

También se mencionaba el riesgo de que pudiera dejar de contar con el servicio de farmacia subrogada, materiales de oficina, con material de oficina, con menos combustible para las calderas e incluso problemas para pagar la electricidad y dar mantenimiento a equipos e inmuebles.

La tensión se siente entre el personal, ya que una enfermera que lleva 26 años en el hospital prefirió no dar entrevista y se limitó a responder: “Sí sé que hacen falta muchas cosas, pero prefiero no decirlas, qué tal que luego hay represalias”. Mientras que otro médico tampoco quiso dar una declaración, pero dijo que están atendiendo a menos pacientes de los que recibían antes.

Pacientes notan algunos cambios en Neurología

Luz Pérez y Gabriel Jiménez, de 55 y 60 años respectivamente, conocen bien el movimiento en el Instituto de Neurología, ya que han asistido desde hace 10 años. Ella llegó ahí debido a un tumor y desde entonces las consultas han sido constantes.

Oaxaca es su tierra natal, pero viaja hasta la Ciudad de México para recibir atención médica, antes tenía que hacer el recorrido cada mes, pero ahora como su estado de salud es mejor lo hace cada medio año.

Al salir del Instituto, de la mano de su esposo, ella afirma que durante esta consulta “la verdad me trataron bien”. Al ser cuestionada sobre si notó algún cambio en la operación del hospital, dice que en cuanto a insumos no, pero sí en el personal.

“He notado que ya no están los médicos que estaban anteriormente, ya casi la mayoría son pasantes, los que están haciendo su residencia, los médicos que tenían la titularidad no están. La verdad me hace sentir un poco insegura, estos doctores claro que son eficientes y buenos, pero no es lo mismo que anteriormente”, comenta.

Llegar a la capital del país es complejo para esta pareja, ya que ninguno de los dos tiene empleo y tienen que conseguir cerca de 3 mil pesos para sus pasajes, comida y estancia.

“Vengo acá porque soy de escasos recursos. En Oaxaca podría ir al hospital civil, pero ahí sí es muy deficiente en cuanto al servicio médico, porque nomás hay un doctor para 40 pacientes que creo que atiende, entonces ellos luego están cansados y no nos brindan el servicio que debe de ser”, explica.

Por eso destaca que le preocupa que siga funcionando de manera normal el Instituto de Neurología, ya que si no pudiera venir acá a que la atiendan no tendría el servicio médico que necesita.

“Yo sólo pido que haya más presupuesto para los hospitales, porque eso es lo que más falta hace en nuestro país, sobre todo, porque somos gente que estamos muy jodidos y que no tenemos ni con qué comer”, enfatiza.

Con información de la Silla Rota

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