TRUMP Y EL TRAMA UCRANIO, ¿EL PRINCIPIO DEL FIN?

Trump
Por Rafael Martínez de la Borbolla
@rafaborbolla
Sobre la marcha…
“El abuso del Poder es una enfermedad, al parecer incurable del ser humano y, claro, que produce desorden.- Salvador de Madariaga y Rojo

Nancy Pelosi, líder demócrata de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, dijo que la Cámara baja está abriendo una investigación formal de destitución (impeachment) del presidente Donald Trump, señalando que ha violado su juramento de cargo y las obligaciones bajo la Constitución.

La transcripción de la conversación que Trump y su homólogo de Ucrania, Volodimir Zelensky, mantuvieron en julio ha sido tomada por los Demócratas como una evidencia de que él buscó ayuda extranjera para conseguir información comprometedora sobre uno de sus potenciales rivales en la elección presidencial de 2020: el exvicepresidente Joe Biden.

En 2014, Rusia invade Crimea; la Unión Europea y Estados Unidos salen al apoyo de Ucrania, imponiendo severas sanciones comerciales a Moscú. En 2015, estallan revueltas en Ucrania que culminan con la caída del presidente prorruso, Víktor Yanukóvich. 

Joe Biden, entonces vicepresidente de Barack Obama, viajó varias veces a Kiev para ofrecer la ayuda de Estados Unidos y apuntalar junto con la Unión Europea el nuevo gobierno. Poco después, su hijo, el abogado Hunter Biden, fue contratado, pese a no tener experiencia en el ramo, por una empresa de energía que hacía grandes negocios en Ucrania. 

Desde el entorno de Trump, se promueve la afirmación de que el hijo de Biden estaba siendo investigado por corrupción y que el exvicepresidente presionó para destituir al fiscal que lo investigaba. En cuatro años no ha habido pruebas al respecto.

El origen es que en 2016, el vicepresidente Biden presionó al gobierno ucraniano para que despidiese a Víktor Shokin, un fiscal general sospechoso de no hacer nada contra la corrupción y presuntamente defender los intereses rusos. Amenazando, incluso, con cancelar los mil millones de dólares que la Casa Blanca había prometido; una maniobra que recuerda a la congelación de ayuda de Trump a Ucrania antes de hablar con Zelenski. 

“Si el fiscal no es despedido, no vas a recibir el dinero”, reconoció Biden que dijo durante una conferencia el año pasado.

El presidente Trump “está usando el poder de su cargo para solicitar la interferencia de un país extranjero en las elecciones estadounidenses de 2020”. Y la Casa Blanca trató de “bloquear” información para ocultarlo. Ésas son las graves acusaciones que el whistleblower formuló el pasado 12 de agosto. 

A principios de 2019, Washington había autorizado a Kiev un paquete de ayuda militar por más de 400 millones de dólares, el cual fue suspendido por ordenes del presidente Trump, argumentando existía evidente corrupción en el gobierno de Ucrania. Poco después de la llamada telefónica entre los jefes de estado, la Casa Blanca ordenó la liberación de los recursos. 

El pasado 9 de septiembre, el inspector general de la Comunidad de Inteligencia, Michael Atkinson, envió una carta al Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, en el que les informaba de que había recibido una queja interna a través del protocolo para denuncias anónimas. 

El whistleblower es un miembro de los servicios de inteligencia que había puesto por escrito su “urgente preocupación”. Atkinson, nombrado por Trump, explicaba que estaba pendiente de saber cómo proceder para dar más información a los congresistas.

El 17 de septiembre les envía otra carta en la que dice que la abogacía de la Oficina del Director Nacional de Inteligencia, Joseph Maguire, le ha confirmado que ese asunto no es de su jurisdicción y, por tanto, no hay que informar al Congreso. 

El texto de Atkinson destila preocupación y se esfuerza por dejar claro que él no está de acuerdo con la decisión. Esta carta dispara el interés en Washington por saber qué dice el documento. Las noticias se precipitan a partir del miércoles 18. Citando fuentes anónimas, la prensa primero afirma que la queja interna tiene que ver con algo que ha hecho Trump; luego, que tiene que ver con un líder extranjero; después, que se trata de Ucrania. 

El viernes 20, The Wall Street Journal conecta todos los puntos y asevera que Trump presionó a Zelenski para que investigara al hijo de Biden y que eso fue lo que motivó la denuncia interna de un espía a sus directivos.

Hasta ahora, ningún presidente ha sido removido por este medio, que debe ser activado por la Cámara baja y resuelto mediante un juicio en el Senado: en 1868, el demócrata Andrew Johnson eludió la caída por un voto, mientras en 1999 su correligionario William Clinton libró el trámite con mucha mayor soltura. En 1974, el republicano Richard Nixon evitó ser el primer presidente de la historia destituido por impeachment, al dimitir a su cargo antes de que se pusiera en marcha el juicio político.

Difícilmente procederá la destitución, para que el juicio prospere es necesario el apoyo de dos terceras partes de los senadores (67 de 100), algo inalcanzable para la fracción demócrata, que apenas suma 45. Así, y a menos que se produzca una ruptura tan inesperada como improbable en las filas republicanas, todo apunta a que el magnate será absuelto gracias al entramado de intereses partidistas, empresariales y mafiosos que hasta ahora le ha brindado un apoyo incondicional, pero que dañará profundamente su imagen en las futuras elecciones. 

Visits: 403 Visits: 1

Be the first to comment on "TRUMP Y EL TRAMA UCRANIO, ¿EL PRINCIPIO DEL FIN?"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*