Lo que solo el Gran Gurú sabe: Milagros financieros, trenes fantasmales y el petróleo del pecado

Namasté, pequeños mortales sedientos de poder y ciegos por la ambición. He bajado de mi retiro en los Himalayas, donde el aire es puro y no huele a azufre legislativo, para abrirles el tercer ojo. La realidad mexicana es un…









