En Palacio Nacional prendieron alarmas por el voto joven después de la marcha de la Generación Z. Las encuestas muestran que a la 4T le cuesta cada vez más trabajo conectar con los chavos de las grandes ciudades, y la presión se concentra en Luisa María Alcalde.
Nacional | PartidosPolíticos
Noticias
Política Gurú
En Palacio Nacional prendieron alarmas por el voto joven después de la marcha de la Generación Z y las frases de Luisa María Alcalde.
En público, la dirigente de Morena dijo que casi no había chavos en la protesta. En privado le recuerdan que ahí está el problema.
Desde hace meses, las encuestas que llegan al cuarto de guerra de Claudia Sheinbaum marcan el mismo foco rojo entre estrategas y operadores.
El peor desempeño del gobierno aparece entre varones menores de 30 años en centros urbanos. Ahí pegan la inseguridad y las rentas imposibles.
Ese grupo no se ha ido en bloque con la oposición, pero sí muestra enojo creciente. Además, sube el rechazo a todas las marcas.
Por eso en Palacio no hablan solo de marchas. Ahora hablan de desconexión generacional y de un mensaje que no conecta con los chavos.

Para muchos jóvenes, el discurso del bienestar suena lejano. Ven becas y programas, pero siguen atrapados en trabajos precarios y deudas.
Aunque parte de la Generación Z consume contenidos oficiales, también se informa con influencers y tiktoks opositores, donde el gobierno reacciona tarde.
Además, miran otros países. En América Latina, el voto joven se ha movido hacia opciones de derecha o ultraderecha.
La preocupación viene de lejos. En 2021, cuando Morena perdió media CDMX, los reportes internos ya hablaban de una brecha por edad en varias alcaldías.
Entonces se comentó bajar la edad para votar a 15 años. Pero el plan murió tras el revés electoral y nadie lo impulsó.
En 2024, los números dejaron una foto. Una parte importante de los jóvenes respaldó a Sheinbaum, pero la participación juvenil total fue baja.
Síguenos en LinkedIn para mantenerte siempre informado
Eso implica que mucha gente joven se quedó en casa el día de la elección. Ahí se combinan apatía, precariedad y desconfianza.
Por lo mismo, la instrucción a Luisa María Alcalde es cada vez más clara. Debe reconstruir puentes con estudiantes, trabajadores precarios y juventudes digitales.
No bastan spots ni campañas en redes. En Palacio piden diálogo, trabajo territorial y agendas concretas sobre inseguridad, vivienda y movilidad.
Mientras tanto, en los pasillos de Palacio Nacional se repite un dato incómodo. Si el voto joven se aleja, cualquier crisis puede costar la elección.


Be the first to comment on "En Palacio se encienden alarmas por el voto joven y presionan a Luisa María Alcalde"