Puerto Vallarta se convierte en el epicentro de un escándalo internacional tras la revelación de una red de fraudes inmobiliarios vinculada al CJNG y a la élite política de Jalisco.
Editorial | Seguridad
Análisis
Política Gurú
El paradisiaco escenario de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas ha dejado de ser noticia por su belleza natural. Lamentablemente, hoy ocupa los titulares internacionales debido a una red de fraude vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La OFAC ha lanzado un dardo certero contra este esquema financiero.
En este sentido, el Departamento del Tesoro de EE. UU. identificó un modelo criminal que utiliza call centers y ventas engañosas de tiempos compartidos. No obstante, lo que realmente ha sacudido la opinión pública es la implicación de Carlos Humberto Rivera Miramontes, hijo de un exgobernador jalisciense.
Por consiguiente, este vínculo expone cómo las estructuras de poder político pueden ser permeables ante el crimen organizado. El complejo Kovay Gardens aparece como el epicentro de una operación transnacional que ha defraudado a cientos de ciudadanos estadounidenses. Efectivamente, se estima un impacto de 330 millones de dólares.
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Mientras tanto, la reacción en México muestra un viraje estratégico importante. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), ahora bajo el mando de Omar Reyes Colmenares, procedió al bloqueo inmediato de cuentas. Asimismo, esta coordinación bilateral marca una nueva etapa de rigor en la seguridad financiera nacional.
De esta manera, el gobierno busca demostrar que México no es un eslabón pasivo en el lavado de dinero. Sin embargo, el reto sistémico persiste en la industria de los tiempos compartidos. Por otra parte, esta zona gris regulatoria ha permitido que el dinero ilícito fluya con relativa facilidad durante años.
En otro frente judicial, la sombra de la sospecha alcanza también al norte del país. Samuel Orlando García Villarreal, medio hermano del gobernador de Nuevo León, ha entrado en una fase crítica de su proceso. Debido a esto, se especula que podría convertirse en testigo colaborador de la FGR.
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En consecuencia, el rastreo de flujos de efectivo y la presunta defraudación fiscal elevan el riesgo político para el entorno de Samuel García. A pesar de esto, la colaboración ministerial podría abrir nuevas líneas de investigación sobre estructuras financieras complejas. Claramente, el cerco financiero se estrecha sobre perfiles antes intocables.
Finalmente, en la Ciudad de México, los hermanos Batres celebran una victoria jurídica significativa. La Suprema Corte avaló el control de rentas para que estas no superen la inflación. Por lo tanto, el mercado inmobiliario enfrenta una regulación más estricta que busca, teóricamente, favorecer al ciudadano común.
En resumen, desde los fraudes turísticos en el Pacífico hasta el control de vivienda en la capital, el panorama nacional está en transformación. Indudablemente, el golpe al bolsillo del crimen y la regulación del mercado marcarán la agenda de los próximos meses. Así pues, el ciudadano debe estar alerta ante estos cambios.
Esta editorial está basada en la columna de opinión Mario Maldonado en su columna NegoCEOs publicada en El Universal.

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