Atlas cambia de dueño: Bejos entra al fútbol mexicano entre negocios, poder y sospechas políticas

Compra del Atlas

La compra del Atlas por Grupo PRODI, encabezado por José Miguel Bejos, abre una nueva etapa para el club rojinegro y coloca bajo la lupa la relación entre fútbol, negocios y poder político.

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La venta del Atlas FC a Grupo PRODI, encabezado por el empresario José Miguel Bejos, abrió un nuevo capítulo para el club rojinegro. Sin embargo, la operación no solo mueve el tablero deportivo: también colocó bajo la lupa la relación entre fútbol, negocios y poder político en México.

La compra fue aprobada durante la Asamblea de Dueños de la Liga MX, celebrada el jueves 23 de abril de 2026 en Toluca. Con ello, Grupo Orlegi deja de controlar al Atlas y concentra su operación futbolística en Santos Laguna, en un momento en que la liga enfrenta presiones por la multipropiedad.

El movimiento llega, además, con una carga política inevitable. Bejos es un empresario con presencia en la construcción, en el deporte profesional y en proyectos públicos de gran escala. Por eso, su llegada al Atlas no se lee únicamente como una inversión deportiva, sino como una operación empresarial con varias capas.

El empresario detrás de la operación

José Miguel Bejos es identificado como presidente de Mota-Engil México y también como dueño de los Pericos de Puebla, equipo de la Liga Mexicana de Beisbol. Su perfil, por tanto, ya estaba conectado con el negocio deportivo antes de entrar al fútbol mexicano.

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No obstante, el punto que más ruido generó fue su cercanía señalada por versiones periodísticas con el entorno de Andy y Gonzalo López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Esa relación volvió a poner sobre la mesa el peso de los vínculos políticos en sectores estratégicos.

Durante el sexenio anterior, Mota-Engil participó en obras públicas relevantes. Además, distintas publicaciones han ubicado a la empresa dentro del grupo de contratistas beneficiados por proyectos de infraestructura. En ese contexto, la compra del Atlas amplifica una pregunta incómoda: ¿hasta dónde llega la frontera entre inversión privada, influencia política y control de instituciones deportivas?

¿Qué implica para la afición rojinegra?

Para los aficionados del Atlas, el cambio de dueño abre una etapa de incertidumbre. La prioridad será conocer el plan deportivo, la inversión en plantilla, la continuidad institucional y el rumbo del club después de la salida de Orlegi.

Además, el nuevo grupo propietario tendrá que cuidar un punto sensible: la identidad rojinegra. El Atlas no es solo una marca dentro de la Liga MX. Es un equipo con historia, arraigo y una afición que suele mirar con desconfianza cualquier operación hecha desde los despachos.

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Por otro lado, la compra también manda un mensaje al resto del fútbol mexicano. La Liga MX sigue siendo un espacio donde se cruzan capital privado, relaciones empresariales, intereses políticos y estructuras de poder.

En consecuencia, la llegada de Bejos al Atlas no puede leerse como una simple compraventa. Es una señal del nuevo mapa de influencia que empieza a tomar forma alrededor del deporte más popular del país.

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